tolerancia estudiantil
viernes, 17 de mayo de 2013
Frases de la tolerancia
Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y
la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo
hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.
Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.
No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro
otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo
respeto que se tiene por la propia.
Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.
Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
Walt Whitman (1819-1892) Poeta estadounidense.
Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia.
Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) Profesor de física y científico alemán.
Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una
opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra
cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada.
Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español.
Tolerancia significa disculpar los defectos de los demás; tacto, no reparar en ellos
Arthur Schnitzler (1862-1931) Dramaturgo austríaco.
Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas.
John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) Político estadounidense.
Todos estamos llenos de debilidades y errores;
perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías: es ésta la primera ley
de la Naturaleza.
Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.
De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
Henry David Thoreau (1817-1862) Escritor, poeta y pensador.
Medidas anti-bullying
1.- Diálogo extremo: Debes acercarte a tu hijo y platicar con él.
2.- Unión: Trata de relacionarte más con los amigos de tu hijo y observa qué actividades realizan.
3.- Confianza: Una vez que hayas creado un clima de comunicación y confianza con tu hijo, pregúntale el porqué de su conducta.
4.- Encaminar: Si comprobaste que tu hijo es un acosador, no ignores la situación porque seguramente se agravará, mejor busca la forma de ayudarlo.
5.- Soluciones: Jamás debes usar la violencia para solucionar el problema. Violencia genera violencia, ¿dónde está la solución? Tampoco culpes a los demás por la mala conducta de tu hijo.
6.- Afecto: Nunca dejes de demostrarle amor a tu hijo, pero demuéstrale que no permitirás esas conductas agresivas e intimidatorias. Además, expresa las medidas que se tomarán a causa de su comportamiento.

7.- Medidas en conjunto: Cuando se detecta un caso de bullying, los padres del niño deben trabajar conjuntamente con la escuela para resolver el problema de una forma inmediata. Habla con los profesores, pídeles ayuda y escucha todas las críticas que te den sobre tu hijo. Mantente informado sobre la actuación de la escuela en el caso y los resultados que se obtienen.
8.- Guíalo: A través de la comunicación con tu hijo podrás darte cuenta de sus gustos y aficiones, así podrás canalizar mejor su conducta agresiva; por ejemplo, si le gusta el futbol, inscríbelo en un club deportivo; si le gusta tocar algún instrumento, llévalo para que tome clases.
9.- Ambiente de seguridad: Crea un ambiente en tu hogar donde el chico se sienta con la confianza de manifestar sus insatisfacciones y frustraciones sin agredir. Enséñale buenos modales.
10.- Aceptación: Debes enseñarle a tu hijo a reconocer sus errores y pedir disculpas a quienes les haya hecho daño, elogia esas buenas acciones.
2.- Unión: Trata de relacionarte más con los amigos de tu hijo y observa qué actividades realizan.
3.- Confianza: Una vez que hayas creado un clima de comunicación y confianza con tu hijo, pregúntale el porqué de su conducta.
4.- Encaminar: Si comprobaste que tu hijo es un acosador, no ignores la situación porque seguramente se agravará, mejor busca la forma de ayudarlo.
5.- Soluciones: Jamás debes usar la violencia para solucionar el problema. Violencia genera violencia, ¿dónde está la solución? Tampoco culpes a los demás por la mala conducta de tu hijo.
6.- Afecto: Nunca dejes de demostrarle amor a tu hijo, pero demuéstrale que no permitirás esas conductas agresivas e intimidatorias. Además, expresa las medidas que se tomarán a causa de su comportamiento.
7.- Medidas en conjunto: Cuando se detecta un caso de bullying, los padres del niño deben trabajar conjuntamente con la escuela para resolver el problema de una forma inmediata. Habla con los profesores, pídeles ayuda y escucha todas las críticas que te den sobre tu hijo. Mantente informado sobre la actuación de la escuela en el caso y los resultados que se obtienen.
8.- Guíalo: A través de la comunicación con tu hijo podrás darte cuenta de sus gustos y aficiones, así podrás canalizar mejor su conducta agresiva; por ejemplo, si le gusta el futbol, inscríbelo en un club deportivo; si le gusta tocar algún instrumento, llévalo para que tome clases.
9.- Ambiente de seguridad: Crea un ambiente en tu hogar donde el chico se sienta con la confianza de manifestar sus insatisfacciones y frustraciones sin agredir. Enséñale buenos modales.
10.- Aceptación: Debes enseñarle a tu hijo a reconocer sus errores y pedir disculpas a quienes les haya hecho daño, elogia esas buenas acciones.
Bullying
El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, matoneo escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional
y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares.
Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas
en proceso de entrada en la adolescencia (12-14 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.
El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.
El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.
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